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María Cristóbal Graciá Psicología

Terapia para padres y madres

Porque la crianza resulta más difícil todavía cuando un hijo tiene problemas.

El asesoriamiento parental:

  • Permite que los padres, madres o cuidadores expresen y elaboren su sufrimiento en un espacio seguro.
  • Reduce la sintomatología y el malestar infantil.
  • Promueve un ambiente familiar saludable y de apoyo.
  • Facilita el buen funcionamiento de los tratamientos psicológicos para niños y adolescentes.
  • Ofrece apoyo, información y orientación para enfrentar los desafíos de la parentalidad.

¿Por qué es necesario trabajar con los padres y madres?

· Los padres, madres y/o cuidadores sois una figura de referencia y una pieza fundamental.

Al hablar de su hijo, todos los padres también hablan de ellos mismos, de cómo son, de cómo eran, de sus modelos, de qué es para ellos la maternidad y la paternidad.

Los padres y madres están presentes en el día a día de sus hijos, son referentes para ellos y de una u otra manera están incluidos en lo que les trae a consulta.

A través de los padres los hijos van conociendo cómo es el mundo, las relaciones, cómo se manejan las emociones, cómo se tienen que comportar… Los padres son el primer modelo de referencia de los hijos. Por eso, es fundamental que entiendan que son indispensables para el buen funcionamiento del tratamiento y la reducción del malestar emocional. 

Parto de la premisa de que los padres han hecho grandes esfuerzos para educar a su hijo de la mejor manera posible y que la crianza nunca es una tarea sencilla. Como padres, hacen las cosas de una manera determinada o tienen dificultades específicas para la crianza, según su historia vital y sus modelos previos de familia y de relaciones interpersonales.

Para la mejoría de su hijo y de la situación familiar, resulta fundamental comprender su implicación en lo que pasa. El espacio terapéutico es un lugar donde poder recordar, aclararse y establecer esas conexiones entre quiénes son ellos como padres y madres, y lo que le está sucediendo a su hijo. El trabajo con los padres ayuda a poder separar y diferenciar su historia de la de su hijo. 

El asesoramiento para padres y madres ayuda a aumentar la comprensión de su propio estilo de crianza, sus patrones de comportamiento y sus creencias sobre la parentalidad, ayudándoles a desarrollar estrategias efectivas para abordar los desafíos.

· Es importante escuchar el sufrimiento que os causa el malestar de vuestro hijo.

Al solicitar ayuda para resolver los problemas de vuestro hijo o vuestra hija, todos los padres y madres también llegáis a la consulta con vuestro propio sufrimiento.

El objetivo del asesoramiento parental es escuchar lo que los padres tienen que decir sobre su hijo y sobre las dudas que tienen sobre sus funciones como madre y padre de ese hijo. Se trata de un espacio en el que poder pensar juntos, entender las dificultades de vuestro hijo y las vuestras, y así reducir el malestar familiar. 

Cuando un niño tiene problemas y sufre, son los padres los que están cada día en contacto con esas dificultades. Habitualmente los padres consultan después de un período en el que se ha intentado solucionar el problema o aliviar el malestar psicológico de su hijo de distintas maneras, pero sin éxito, lo que conlleva también su propio desgaste físico y emocional.

Para prevenir el agotamiento parental, es fundamental establecer límites saludables y tomar conciencia de la importancia de cuidar también de su bienestar emocional, físico y mental.

¿Cómo funciona el asesoramiento parental?

Como psicóloga para padres y madres, os ofrezco un espacio seguro y profesional, centrado en enfrentar los desafíos de la parentalidad, resolver dudas y preocupaciones, y mejorar la capacidad para acompañar a vuestro hijo en su malestar.

 

·Valoración inicial

Durante el proceso de evaluación, las entrevistas con los padres, madres o cuidadores me permiten comprender las necesidades, conflictos y contextos específicos de vuestra familia y la dificultad con vuestro hijo.

Las primeras entrevistas en el trabajo con padres y madres:

Lo primeros encuentros son fundamentales para conocernos, explorar el motivo de consulta, conocer vuestra historia familiar actual y las dinámicas habituales, hacerme una idea de cómo ha sido el desarrollo de vuestro hijo y revisar la historia de vuestras familias de origen.

  • La duración aproximada de estas entrevistas es de una hora.
  • Los padres, madres o cuidadores deben acudir solos, sin sus hijos.
  • Serán necesarias al menos 4-6 entrevistas iniciales.

Dado el material sensible con el que vamos a trabajar, las primeras entrevistas son cruciales para establecer una relación de confianza con vosotros.

El espacio terapéutico debe convertirse en un ambiente seguro, donde sentiros cómodos para expresar vuestras dificultades, revisar vuestra historia y comprender qué es lo que no está funcionando.

A medida que se comprenden las dinámicas familiares y los patrones de pensamiento, las emociones y los comportamientos involucrados en vuestro malestar, podremos establecer metas terapéuticas más específicas.

Juntos podremos ir concretando en qué aspectos necesitáis enfocaros como padres, para conseguir vuestros objetivos.

Al finalizar las entrevistas iniciales, me reuniré con vosotros para compartir mis hipótesis diagnósticas. En esta sesión reflexionaremos juntos sobre cuáles son las dificultades principales y los factores que contribuyen al mantenimiento del problema, para construir una visión conjunta sobre cómo podéis ayudar a vuestro hijo y qué está siendo un obstáculo para vosotros. También le dedicaremos tiempo a aclarar cómo funciona este espacio.
✓ Esta reunión dura 50-60 minutos.
✓ Los padres, madres o cuidadores deben acudir solos, sin sus hijos.
✓ Será necesaria al menos una reunión para revisar los resultados de la valoración
inicial.


·Trabajo terapéutico

El asesoramiento parental es el tipo de recurso terapéutico que ofrezco a padres, madres y cuidadores que están sufriendo ante las dificultades psicológicas de un hijo o que están atravesando alguna complicación en la crianza de sus hijos.

En el trabajo psicoterapéutico con padres y madres encontraréis:

Estas reuniones nos permiten funcionar como un equipo y son un espacio para reflexionar juntos sobre los desafíos de la parentalidad, vuestras preocupaciones, las dinámicas familiares y los cambios que sean necesarios.

  • Estas sesiones duran 50-70 minutos.
  • Los padres, madres o cuidadores deben acudir solos, sin sus hijos.
  • La participación regular de los padres es esencial en la terapia infantojuvenil.

Durante las sesiones deberemos analizar el origen del problema, los factores que contribuyen a su mantenimiento y los recursos que tenéis en la familia para afrontar el conflicto.

Parte de la terapia se centra en comprender el hijo que fuisteis, cómo funcionáis como pareja parental y cómo es la relación con vuestro hijo.

Esto requiere explorar los procesos mentales de cada uno para entender cómo determinan vuestro comportamiento y emociones actuales.

Las sesiones se convierten en un espacio donde revisar vuestros modelos de crianza y vuestra manera de vincularos, así como comprender mejor qué está obstaculizando un buen funcionamiento familiar.

La comprensión profunda del funcionamiento psicológico que está provocando el malestar familiar requiere tiempo, pero produce cambios duraderos en la dinámica familiar: las relaciones entre padres e hijos, la manera de ejercer los roles parentales y de percibir a los hijos, la forma de expresar los sentimientos en casa.

Vuestra privacidad es de suma importancia. Todas las conversaciones y la información compartida en las sesiones de trabajo terapéutico se mantienen en estricta confidencialidad, de acuerdo con las normativas vigentes y los estándares éticos de la Psicología.

*En los casos en los que también se realiza una intervención psicológica infantojuvenil es importante aclarar los límites de la confidencialidad desde el inicio.

En algunos casos, puede requerirse la colaboración con otros profesionales o especialistas (profesores, orientadores, doctores, psiquiatras, psicopedagogos, otros psicólogos, etc.), para obtener una visión completa del funcionamiento familiar y coordinar nuestras intervenciones.

«La parentalidad implica un profundo compromiso afectivo con el hijo, específico y diferente a todos los otros compromisos asumidos a lo largo de la vida»

A. Mª. Caellas