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María Cristóbal Graciá Psicología

Terapia para adolescentes

Porque están en una edad en la que pueden complicarse muchas cosas.

La terapia para adolescentes:

  • Reduce la sintomatología y el malestar propio de esta edad.
  • Permite que el adolescente exprese y elabore su sufrimiento en un espacio seguro.
  • Promueve un desarrollo más sano y estable de la personalidad.
  • Mejora las relaciones sociales e intrafamiliares.
  • Evita que se cronifique la sintomatología.
  • Previene futuros trastornos durante la edad adulta.

¿Por qué necesitan hacer terapia los adolescentes?

La adolescencia es la fase del desarrollo en la que se consolidan los pilares de la identidad, la salud mental y el equilibrio emocional.

Es una etapa que conlleva muchos cambios y mucha confusión, ya que presenta grandes desafíos emocionales. Por ello, cada vez más adolescentes también necesitan ayuda psicológica para reducir su malestar y sufrimiento.

En el paso de la niñez a la vida adulta, nuestros hijos no son ni niños ni adultos, pero están inmersos en el proceso de descubrir y terminar de construir su propia identidad.

  • La adolescencia es una época marcada por los cambios físicos y hormonales, que modifican tanto su manera de vivir las emociones, como la relación con su cuerpo y su autoimagen, pudiendo afectar la confianza en sí mismos.
  • Se enfrentan a transiciones sociales, como el inicio de la educación secundaria o las primeras decisiones sobre su futuro, la búsqueda de aceptación en el grupo o la transformación de la relación entre padres e hijos.
  • También atraviesan transformaciones psicológicas, como la afirmación de la personalidad, el descubrimiento del otro sexo y la propia identidad sexual.

Aunque los adolescentes ya son capaces de expresar verbalmente su malestar, no siempre lo hacen. En otras ocasiones, siguen siendo los cuidadores, los profesores o los amigos quienes detectan los problemas. En estos casos, a pesar de que se nieguen a acudir a terapia, es recomendable consultar con un especialista en adolescentes para valorar la situación.

En el caso de los adolescentes, ya sean los padres o cuidadores o el propio adolescente quien realiza la demanda de ayuda psicológica, a veces es difícil saber cuándo consultar.

Si estáis leyendo estas líneas, entiendo que estáis preocupados por el estado psicológico de vuestro hijo o vuestra hija, y es habitual que buscar un profesional adecuado e iniciar una terapia genere miedo y confusión.

Os animo a solicitar una valoración inicial para salir de dudas. Si hay algún problema, es importante iniciar el tratamiento cuanto antes para prevenir la cronificación de los síntomas.

Indicadores a observar:

  • Síntomas recurrentes: ansiedad, depresión, aislamiento, TOC, adicciones, etc.
  • Conductas de riesgo (drogas, alcohol, sexo, absentismo escolar, violencia..).
  • Alteración del funcionamiento familiar, dificultades de convivencia y/o de comunicación.
  • Problemas de alimentación y/o sueño.
  • Empeoramiento significativo del rendimiento académico.
  • Dificultades en las relaciones sociales y/o sentimentales.
  • Situaciones emocionalmente complicadas (acoso escolar, separación parental, migración, enfermedad o pérdida de un familiar, abuso físico o sexual, situaciones traumáticas…).
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A menudo las personas dicen no haberse encontrado a sí mismas. Pero el sí mismo no es algo que uno encuentra, sino algo que uno crea.

Thomas Szasz

¿Cómo funciona la terapia para adolescentes?

Como psicóloga para adolescentes, ofrezco un espacio seguro y estructurado donde vuestros hijos podrán explorar sus pensamientos y emociones, fomentando el desarrollo emocional y la resolución de conflictos propios o añadidos a esta etapa de la vida.

·Valoración inicial

Durante el proceso de evaluación, tanto las entrevistas con los padres, como las sesiones con el adolescente me permiten comprender las necesidades, preocupaciones y contextos específicos de vuestro hijo y vuestra familia.

Las primeras sesiones de un proceso de evaluación psicológica de un adolescente se caracterizan por:

Lo primeros encuentros son fundamentales para conocernos, explorar el motivo de consulta, conocer la historia familiar y las dinámicas habituales, y hacerme una idea de cómo ha sido el desarrollo de vuestro hijo.

  • La duración aproximada de estas entrevistas es de una hora.
  • Los padres, madres o cuidadores deben acudir solos, sin sus hijos.
  • Serán necesarias al menos 2 entrevistas iniciales.

Los primeros encuentros con el adolescente son fundamentales para conocernos y empezar a construir una relación terapéutica sólida, para que pueda sentirse seguro para expresar sus dificultades.

También es importante aclarar en qué consiste venir a terapia y comenzar a establecer metas terapéuticas para su proceso.

  • Estas sesiones duran 50 minutos.
  • Las sesiones serán individuales, a menos de que sea necesaria la presencia parental.
  • Serán necesarias al menos 4-6 entrevistas de evaluación.

Aunque sus habilidades comunicativas están ya desarrolladas, el lenguaje utilizado se adaptará al desarrollo cognitivo y emocional propio de esta etapa de la vida. También se emplearán técnicas creativas para fomentar la expresión y la exploración emocional.

Es necesario que acudan los tutores legales del menor para firmar el consentimiento informado que me autoriza a poder recibir a vuestro hijo en mi consulta. Este documento también recoge acuerdos básicos sobre el funcionamiento del tratamiento.

Al finalizar las entrevistas iniciales, me reuniré con vosotros para compartir mis hipótesis diagnósticas. En esta sesión reflexionaremos juntos sobre cuáles son las dificultades principales y los factores que contribuyen al mantenimiento del problema para construir una visión conjunta sobre qué le ocurre a vuestro hijo.

  • Esta reunión dura 50-60 minutos.
  • Los padres, madres o cuidadores deben acudir solos, sin sus hijos.
  • Será necesaria al menos una reunión para revisar los resultados de la valoración inicial.


·Tratamiento psicológico

La terapia psicológica para adolescentes es el tratamiento que ofrezco para chicos y chicas que están dando señales de estar sufriendo algún tipo de malestar emocional. Os garantizo una intervención profesional y adaptada a la edad y a las necesidades de vuestro hijo, centrada en disminuir el malestar emocional del adolescente y resolver vuestras preocupaciones.

En un proceso psicoterapéutico para adolescentes habrá:

Las sesiones se programan estableciendo un espacio regular pero flexible, adaptado a las necesidades y eventualidades que puedan surgir durante el proceso.

  • Estas sesiones duran 50 minutos.
  • Las sesiones serán individuales, a menos de que sea necesaria la presencia parental.
  • El lenguaje, el contenido y los métodos se ajustan a su edad madurativa, gracias a una comprensión profunda del proceso adolescente.

La participación de los padres es esencial en la terapia para adolescentes. Estas reuniones nos permiten funcionar como un equipo y son un espacio para reflexionar juntos sobre los desafíos de la adolescencia, vuestras preocupaciones, las dinámicas familiares y los cambios que sean necesarios.

  • Estas sesiones duran 50 minutos.
  • Los padres, madres o cuidadores deben acudir solos, sin sus hijos.
  • Se hará seguimiento regular cada trimestre, pero podréis solicitar una reunión siempre que sea necesario.

Durante las sesiones, se abordarán las temáticas específicas de esta edad, como la búsqueda de identidad, la independencia y la rebeldía, las relaciones interpersonales, la toma de decisiones y la relación con los padres.

Las sesiones se convierten en un espacio donde expresar aquello que les genera sufrimiento, así como comprender mejor cómo funcionan por dentro y qué patrones mantienen su malestar.

Es un tema delicado que requiere consideraciones especiales debido a la naturaleza de la relación terapéutica y la edad y capacidad de comprensión de cada adolescente.

Es importante aclarar los límites de la confidencialidad desde el inicio:

  • Los padres tienen la responsabilidad legal y el derecho de conocer la información relevante sobre la salud y el bienestar de su hijo.
  • No obstante, los adolescentes también tienen derecho a que los detalles específicos del contenido de sus sesiones sean confidenciales.
  • Todos estaremos al tanto de que hay ciertas situaciones en las que podría necesitar revelar información, si hubiese algún riesgo para su seguridad.

La creación de una relación terapéutica sólida que permita al adolescente ir desvelando sus preocupaciones requiere tiempo, pero produce cambios duraderos tanto en el comportamiento y el estado de ánimo, como en la forma de expresar sus sentimientos, de percibirse a sí mismo y de relacionarse con los demás.

En algunos casos, puede requerirse la colaboración con otros profesionales o especialistas (profesores, orientadores, doctores, psiquiatras, psicopedagogos, etc), para obtener una visión más completa del funcionamiento del niño en diferentes entornos y coordinar nuestras intervenciones.